Cómo gastar menos luz en casa: las 9 cosas que sí funcionan
Ordenadas por el dinero que ahorran de verdad. Verás que la primera vale más que las ocho siguientes juntas, y que algunas de las que todo el mundo repite están casi al final.
Actualizado el 8 de agosto de 2026
Casi todos los consejos de ahorro que circulan tienen el mismo problema: te dicen qué hacer pero no cuánto vale hacerlo. Y sin el cuánto no puedes priorizar. Apagar el piloto de la tele y cambiar la nevera de quince años aparecen en la misma lista, como si fueran comparables, y no lo son: una cosa son cuatro euros y la otra son ciento veinte.
Así que esta lista va al revés. De más dinero a menos.
1. Baja la potencia contratada
Esta es la primera por una razón sencilla: es la única que ahorra dinero sin que cambies absolutamente nada de tu vida. No tienes que apagar nada, ni ducharte más rápido, ni renunciar a la calefacción.
En tu factura pagas dos cosas: la energía que consumes y la potencia, que es el ancho del grifo — la cantidad de electricidad que puedes usar a la vez. La potencia se paga todos los días del año, estés en casa o de vacaciones, uses mucho o nada.
El cambio cuesta unos 9 euros de una vez, se pide por teléfono o por la web de tu compañía, y normalmente no hace falta que venga nadie. El único cuidado: solo se puede cambiar una vez cada doce meses, así que no te pases de recorte. Si dudas, baja un escalón.
¿Y si te quedas corto? Salta el automático, lo subes y sigues. No se rompe nada.
Calcula la potencia que necesitas de verdad →Marcas lo que puedes tener encendido a la vez y te dice cuánto te sobra y cuánto ahorras.2. Mira el termo eléctrico antes que nada
Si tienes termo eléctrico, es casi seguro el aparato que más te cuesta de toda la casa, por encima de la nevera y muy por encima de la tele. Un termo mantiene 80 o 100 litros de agua calientes las veinticuatro horas, aunque nadie se vaya a duchar hasta mañana.
Dos cosas se pueden hacer, y las dos son gratis o casi:
- Bajar la temperatura a 55 grados. Muchos termos vienen de fábrica a 65 o 70. A 55 grados el agua sigue saliendo caliente de sobra —de hecho la mezclas con fría igual— y el aparato trabaja bastante menos. Por debajo de 55 no conviene bajar, por un tema de salubridad del agua estancada.
- Programarlo. No necesitas agua caliente a las cuatro de la madrugada. Con un programador que lo encienda unas horas antes de la ducha, el termo deja de recalentar agua toda la noche para nada.
Entre las dos cosas se recorta habitualmente entre un 20% y un 30% de lo que gasta el termo. En un termo que se lleve 250 euros al año, hablamos de 50 a 75 euros.
3. La secadora: el aparato con peor relación gasto-uso de la casa
La secadora gasta muchísimo por cada rato que funciona: un ciclo se va a unos 3 kWh, cuando una lavadora entera son menos de 1. Y se usa justo cuando peor viene, en invierno.
No hace falta tirarla. Basta con que deje de ser el método por defecto: tender siempre que se pueda y reservarla para cuando no hay más remedio. Cada ciclo que te ahorras son unos céntimos que parecen poco hasta que los multiplicas por tres a la semana durante todo el año.
4. El frigorífico, si tiene más de doce años
La nevera es el único aparato que está enchufado las 24 horas de los 365 días, así que su eficiencia importa más que la de ningún otro. Una nevera de quince años puede gastar el triple que una actual de clase A.
Aquí no hay truco de comportamiento que valga: si es vieja, gasta. Lo único que ayuda de verdad sin cambiarla es separarla de la pared unos centímetros para que ventile, no meter comida caliente y limpiar la rejilla de atrás cuando cría polvo.
Antes de plantearte cambiarla, calcula qué te está costando la tuya. Si pasa de 120 euros al año, una nueva se paga sola en pocos años.
Calcula qué te cuesta cada aparato al año →Marcas lo que tienes en casa y te los ordena de más caro a más barato.5. Ajusta el aire acondicionado y la calefacción por grados, no por horas
La gente intenta ahorrar apagando el aire, pasando calor un rato y volviéndolo a encender. Funciona mucho mejor tocar el termostato: cada grado que subes en verano —o bajas en invierno— recorta el consumo de forma notable, y no lo notas en el cuerpo.
En verano, 25 o 26 grados con un ventilador de techo ayudando se siente igual de bien que 22 sin ventilador, y gasta bastante menos. En invierno, 19 o 20 grados en casa es lo recomendable; cada grado por encima se paga.
6. Usa los aparatos grandes en horas valle (si tienes tarifa por tramos)
Si tu tarifa tiene discriminación horaria —precios distintos según la hora—, poner la lavadora, el lavavajillas o el termo por la noche o el fin de semana cambia el precio de cada kWh de forma apreciable.
Ojo con esto: solo sirve si tu tarifa es de ese tipo. Con una tarifa de precio fijo las 24 horas no cambia nada. Mira tu factura antes de reorganizarte la vida.
7. Cambia las bombillas que estén muchas horas encendidas
El LED gasta alrededor de un 80% menos que una bombilla incandescente y dura años. Pero con matiz: solo compensa de verdad en las bombillas que están muchas horas encendidas —salón, cocina, pasillo—. Cambiar la del trastero, donde entras dos minutos al mes, no te va a devolver nada.
Si aún te queda alguna halógena de las de toda la vida en un sitio de mucho uso, esa sí, cámbiala ya.
8. Corta el consumo fantasma con una regleta
Los aparatos en espera —el piloto rojo de la tele, el descodificador, la torre de música, el cargador enchufado sin nada— suman entre 40 y 80 euros al año en una casa normal. No es una fortuna, pero es dinero que se va sin que nadie esté usando nada.
La solución sin esfuerzo es una regleta con interruptor: agrupas ahí lo de la tele y lo apagas todo de una vez al acostarte. Lo que no debes enchufar a esas regletas es la nevera ni nada que deba estar siempre en marcha.
9. Y lo último, porque casi no mueve la aguja
Apagar la luz al salir de una habitación, desenchufar el cargador del móvil, no dejar el ordenador encendido. Todo eso está bien y no cuesta nada hacerlo, pero conviene saber que estamos hablando de unos pocos euros al año. Si has llegado hasta aquí y aún no has mirado tu potencia contratada ni el termo, estás limpiando el polvo con la casa inundada.
Lo que hay que recordar
Fuentes de los datos citados: Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), sobre potencia contratada frente a potencia utilizada. Consumos de aparato: valores medios de electrodomésticos domésticos. Consultado el 8 de agosto de 2026.
Aviso: este artículo es información general orientativa. Las cifras dependen de tu tarifa, tu vivienda y tus aparatos concretos: usa las calculadoras para ver tu caso.